En 2027 entrarán en vigor las nuevas obligaciones de la ley Crea y Crece, que ha introducido numerosos cambios en el ámbito de la facturación, como utilizar un software homologado, comunicarse directamente con la Agencia Tributaria e incluir un código QR en las facturas. Aunque la lista de cambios es extensa, un aspecto se mantiene inalterable: la información obligatoria que deben contener las facturas. En esta guía, te explicamos los pasos para crear y emitir una factura en cumplimiento con la normativa española:
Esto es lo que encontrarás en este artículo
- Qué es una factura
- ¿En qué casos es necesario hacer una factura?
- Qué requisitos legales deben cumplir las facturas en España
- Qué datos deben contener las facturas en España
- Consejos para hacer una factura en España
- Cómo hacer una factura paso a paso
- Preguntas frecuentes sobre cómo hacer una factura en España
Qué es una factura
Una factura es un documento comercial que una empresa o un autónomo elabora para dejar constancia de una operación y detallar el importe de los productos o servicios vendidos. Por lo general, la factura se emite antes del pago, aunque también puede expedirse después si el cliente paga en el acto y solicita el documento, o si se trata de una factura simplificada (a las que se suele hacer referencia como tiques o recibos).
Al registrar las transacciones de los negocios y detallar todos los bienes que venden, las facturas actúan como un justificante legal y fiscal imprescindible para el cumplimiento de las obligaciones contables, registrales y tributarias. Por ejemplo, las facturas son unos de los documentos imprescindibles a la hora de presentar la declaración trimestral del impuesto sobre el valor añadido (IVA).
¿En qué casos es necesario hacer una factura?
En España, hay varias normativas como el Real Decreto 1619/2012 y la Ley Crea y Crece que establecen distintas obligaciones en materia de facturación. Veamos los principales escenarios que prevé la legislación vigente en los que es obligatorio emitir una factura:
- Cuando el cliente es una empresa o un profesional (B2B)
- Cuando el cliente es un particular pero solicita o acepta recibir una factura (B2C)
- Cuando el cliente es una administración pública (B2G) o una persona jurídica no profesional, como una asociación
- Cuando se realiza una venta de productos que requieren instalación o montaje antes de ponerlos a disposición de los clientes, independientemente de si el proceso final lo lleva a cabo la misma empresa o si se trata de un servicio externalizado
- Cuando se realizan ventas intracomunitarias (es decir, a clientes de la Unión Europea) exentas de IVA
- Cuando se realizan ventas extracomunitarias (es decir, a clientes de fuera de la UE) exentas de IVA, siempre que no sea una tienda libre de impuestos, como las ubicadas en puertos y aeropuertos
- Cuando se realizan ventas a distancia productos sujetos a impuestos especiales, como el alcohol y la gasolina
- Cuando se aplica una inversión del sujeto pasivo, si el cliente está establecido en la UE
Qué requisitos legales deben cumplir las facturas en España
Todas las facturas, tanto en formato electrónico como físico, deben cumplir las obligaciones en materia de facturación, entre las que se encuentran los requisitos legales establecidos por el Real Decreto 1619/2012. Estas son las obligaciones que deben cumplir todas las facturas:
Reflejar el IVA en euros: el importe de la factura se puede indicar en cualquier moneda, pero la cuota del IVA debe figurar en euros. Para realizar la conversión de divisa, hay que aplicar el tipo de cambio oficial publicado por el Banco de España en el momento en que se devenga el IVA (que suele ser la fecha de expedición de la factura).
Garantizar la validez legal: la empresa debe garantizar la legibilidad de las facturas, la inalterabilidad de su contenido y la autenticidad de su origen (es decir, la identidad del emisor).
Emitir solo una factura original: solo se puede expedir una factura original y, en caso de tener que emitir una copia (por ejemplo, si se pierde el documento original), el término «duplicado» debe constar en la factura.
Especificar el estado: la empresa que emite la factura tiene la obligación de comunicar el estado (es decir, si la factura está emitida, recibida, pagada o vencida) a través de su sistema de facturación para garantizar la trazabilidad y la lucha contra la morosidad.
Conservar el documento: la factura se debe conservar durante cuatro años en formato físico o electrónico. Además, si la Agencia Tributaria lo solicita, se le deberá proporcionar acceso sin demora, independientemente de si la conserva la empresa o un tercero.
Qué datos deben contener las facturas en España
Por norma general, toda factura debe contener una serie de datos imprescindibles, como el número o la serie, el domicilio fiscal de la empresa y el IVA. Sin embargo, es muy importante tener en cuenta el tipo de factura en cuestión, ya que la normativa española prevé requisitos específicos, como incluir datos complementarios o prescindir de algunos de ellos. Para abarcar los distintos casos, veremos en primer lugar los datos obligatorios para las facturas completas (es decir, las facturas ordinarias que emiten las empresas y que deben contener más información que una factura simplificada o recibo); en el siguiente apartado, detallaremos los campos específicos de cada tipo de factura.
Información que debe aparecer en todas las facturas completas
Salvo en algunos casos excepcionales (por ejemplo, en una factura exenta de IVA no es obligatorio indicar el importe del impuesto, pero sí se debe incluir el motivo que justifica la exención), estos son los datos que debe incluir cualquier factura emitida en España:
-
Fecha: es la fecha en la que se expide la factura, es decir, cuando se elabora y emite. Si la fecha de expedición no coincide con la de la operación, se deben incluir ambas.
-
Número o serie: se trata del identificador de la factura, que puede ser un número o una serie que identifica cada factura por orden secuencial y cronológico. El número es un código compuesto únicamente por cifras, mientras que la serie sirve para organizar las facturas en grupos. Las facturas solo se pueden ordenar por series cuando esté justificado, por ejemplo, para registrar ventas de naturaleza distinta u operaciones que tienen lugar en distintos establecimientos comerciales. Tanto el número como la serie deben cumplir varios requisitos:
- El texto debe estar ajustado a la izquierda.
- Solo se deben utilizar los siguientes caracteres especiales: guiones medios o bajos, barras inclinadas y puntos.
- No se pueden utilizar dos espacios consecutivos.
- El texto debe estar ajustado a la izquierda.
-
Datos del emisor: este campo debe incluir la identificación del emisor. Los datos obligatorios son los siguientes:
- Nombre y apellidos (si se trata de un autónomo) o denominación social completa (si se trata de una empresa, como una SL o una SA)
- Número de identificación fiscal (NIF)
- Dirección fiscal a efectos de la AEAT
- Nombre y apellidos (si se trata de un autónomo) o denominación social completa (si se trata de una empresa, como una SL o una SA)
-
Datos del cliente: se debe incluir el nombre completo o la denominación social de la parte compradora, su NIF y su domicilio fiscal.
-
Descripción e importe: es obligatorio desglosar en líneas separadas la descripción de cada producto o servicio, las unidades vendidas, el precio unitario sin IVA, el descuento (si se aplica) y el precio final.
-
Base imponible: es el importe total bruto de la venta, es decir, la cantidad sobre la que se hace el cálculo del IVA.
-
Tipo impositivo y cuota tributaria: indica los tipos de IVA aplicados, es decir, el porcentaje del impuesto que se suma a la base imponible. Independientemente del tipo impositivo aplicado, es obligatorio reflejar el importe total del IVA que se cobra en la factura.
-
Total: es el importe total que debe pagar el cliente.
Información que debe aparecer en función del tipo de factura
Las facturas se pueden clasificar de varias formas: según el emisor (empresa o autónomo), según el ámbito de aplicación (intracomunitaria o extracomunitaria) o según la finalidad (proforma o rectificativa). A continuación, analizaremos los detalles y requisitos que exige la normativa española para cada uno de estos tipos.
Cómo hacer una factura de empresa
También conocida como «factura ordinaria» o «factura completa», la factura de empresa es un documento que desglosa detalladamente las operaciones comerciales de los negocios. Las facturas completas pueden ser físicas o electrónicas, pero recuerda que cuando entre en vigor el reglamento definitivo de la ley Crea y Crece —previsiblemente en enero de 2027—, será obligatorio emitirlas en formato digital. En España, las facturas de empresa son las más habituales y se elaboran introduciendo los datos generales que hemos enumerado antes.
Se debe elaborar y expedir una factura de empresa para todas las transacciones con clientes profesionales (B2B) y con la administración pública (B2G), así como para las operaciones con particulares (B2C) que superen los 400 € (3000 € en el sector del comercio minorista).
Cómo hacer una factura de autónomo
La factura de autónomo es, tal como su nombre indica, una factura emitida por un profesional autónomo. Este tipo de factura es muy similar a una factura de empresa; es decir, debe incluir los datos generales de las facturas completas. No obstante, hay una importante diferencia: cuando el cliente es una empresa u otro autónomo con sede en España, en la factura debe figurar la retención del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF): un impuesto directo que grava los ingresos obtenidos por los profesionales en España.
El tipo de IRPF que se aplica en las facturas de los trabajadores por cuenta propia es del 15 %, excepto en el caso de los nuevos autónomos, que pueden facturar temporalmente con un 7 %. Como en el cálculo del IVA, esta retención del IRPF se aplica sobre la base imponible de la factura, aunque, en este caso, se trata de porcentaje negativo: la cuantía de la retención del IRPF se resta del importe final que cobra el autónomo y, posteriormente, el cliente hace el pago a la AEAT mediante el modelo 111 en nombre del autónomo emisor de la factura.
Veámoslo con un ejemplo: un autónomo con domicilio fiscal en España factura a una empresa que también tiene sede en el país a por sus servicios durante el último mes. La base imponible —es decir, el importe de la venta antes de incluir los impuestos— de la factura es de 1000 €, sobre los que se calcularán tanto el IVA como la retención del IRPF.
|
Base imponible |
1000 € |
|
IVA (21 %) |
210 € |
|
Retención de IRPF (–15 %) |
– 150 € |
|
Total factura |
1060 € |
En este caso, la empresa deberá pagar 1060 € al autónomo y, posteriormente, 150 € a la AEAT en concepto de la retención del IRPF de esta factura. Por su parte, el autónomo deberá devolver a la AEAT los 210 € de IVA que ha cobrado en esta factura en la declaración trimestral del IVA mediante el modelo 303.
Cómo hacer una factura intracomunitaria
La factura intracomunitaria —es decir, entre dos empresas de distintos países de la Unión Europea— no lleva IVA, de conformidad con la Directiva 2006/112/CE y la Ley del IVA. Sin embargo, sí es obligatorio que incluya una mención específica en la que se indique, explícitamente, que el tipo aplicado es del 0 % o que se trata de una exención. Además, el texto debe incluir el motivo por el que no se aplica el IVA. Aquí tienes un ejemplo habitual de este tipo de mención: «Entrega intracomunitaria exenta del IVA por aplicación del art. 25 de la Ley 37/1992 del IVA».
Para poder aplicar la correspondiente exención del IVA en una operación B2B, tanto el comprador como el vendedor deben contar con un número de IVA intracomunitario (NIF-IVA) válido y ambos números han de figurar en la factura.
Cómo hacer una factura de exportación de productos
Las exportaciones desde España no llevan IVA, pero toda factura de exportación debe incluir la correspondiente mención para dejar constancia de que se aplica el tipo del 0 % según el artículo 21 de la Ley 37/1992, además de los siguientes datos:
-
Código HS: la factura deberá reflejar este código de comercio internacional en el que se recogen las condiciones del acuerdo —por ejemplo, quién y cuándo asume los riesgos o cómo se reparten los gastos— según incoterms (las siglas en inglés de «Términos de Comercio Internacional»).
-
Origen de la mercancía: la factura debe indicar claramente que la mercancía se envía desde España con destino a un país que no forma parte de la UE.
-
Divisa en la que se lleva a cabo la transacción: al tratarse de exportaciones, es posible que se utilice una divisa distinta del euro (EUR o €), como los dólares estadounidenses (USD o $), por lo que la divisa se deberá especificar en la factura.
-
Valor de flete: se debe indicar el coste del transporte de las mercancías, así como el método utilizado para transportarlas.
-
Valor del seguro: si se contrata un seguro de responsabilidad civil para la entrega de las mercancías, se deberá reflejar el importe en la factura.
Cómo hacer una factura de exportación de servicios
Al igual que las exportaciones de productos, los servicios prestados desde España a clientes situados fuera de la Unión Europea están exentos de IVA, según el artículo 69 de la Ley 37/1992 del IVA.
En el caso de las facturas extracomunitarias de servicios, no es necesario incluir los campos relativos a la exportación de productos, por lo que resultan bastante más sencillas y similares a una factura intracomunitaria: aunque en este caso no es necesario incluir el NIF-IVA, también es obligatorio justificar la exención del IVA indicando explícitamente que se trata de una operación no sujeta al impuesto. Por ejemplo, puedes añadir al final de la factura una mención como esta: «Prestación extracomunitaria de servicios no sujeta al IVA conforme al artículo 69 de la Ley 37/1992 del IVA».
Cómo hacer una factura proforma
La factura proforma es un documento que informa al cliente sobre aspectos relacionados con una transacción que todavía no se ha producido. Aunque es similar al presupuesto, sigue el formato propio de las facturas y el importe que refleja casi nunca se modifica.
A la hora de elaborar una factura proforma, no es necesario introducir ninguna numeración. No obstante, sí que conviene introducir una fecha de vencimiento que indique claramente al cliente hasta cuándo es válida la oferta comercial que recibe por parte de la empresa.
La finalidad de las facturas proforma es únicamente informativa, por lo que no sirven para justificar las ventas ni obligar al pago de ningún importe. En definitiva, son nulas a efectos tributarios, fiscales o contables. Por este motivo, se pueden elaborar con mucha más libertad e incluso sin temor a cometer errores que supongan una sanción.
Cómo hacer una factura rectificativa
La factura rectificativa es una factura que corrige otra anterior y que se debe expedir siempre que se modifique la base imponible. Una factura rectificativa contiene los siguientes datos:
- Serie con numeración correlativa, independiente de la factura ordinaria, que refleje que se trata de una factura rectificativa.
- Información que permita identificar la factura original.
- Importe en positivo o en negativo, dependiendo de si el precio original ha aumentado o disminuido.
- Importe del IVA en positivo o negativo, proporcional a la base imponible rectificada.
- Descripción del motivo que justifica la rectificación.
Especificar el motivo de la rectificación no es obligatorio, pero sí es recomendable para que la Agencia Tributaria tenga constancia de ello cuando presentes el documento.
Es importante recalcar que, aunque la mayoría de facturas rectificativas deben incluir los datos que permitan identificar la factura original, hay una excepción importante. Tal como establece el artículo 15.4 del Real Decreto 1619/2012, si tu empresa emite una factura rectificativa para modificar la base imponible al aplicar un descuento por volumen de compra, basta con especificar la fecha de la transacción original o el período al que hace referencia el descuento.
Cómo hacer una factura de abono
Las facturas rectificativas que se utilizan para registrar devoluciones de compra reciben el nombre específico de facturas de abono, y solo sirven para documentar una reducción del importe original.
Este documento se elabora igual que las facturas rectificativas y debe contener los mismos datos, aunque al documentar una devolución que reduce el importe original, la cuota del IVA siempre será negativa. La cuota tributaria en negativo se puede aplicar a la factura original de forma total o parcial, por ejemplo, al tener que emitir un reembolso parcial debido a un descuento aplicado erróneamente.
Cómo hacer una factura simplificada
El recibo o tique de caja —que, legalmente, se denomina factura simplificada— contiene menos datos e implica menos requisitos que la factura completa. La principal finalidad de las facturas simplificadas es agilizar el proceso de documentar las operaciones de bajo importe a efectos fiscales.
Las facturas simplificadas se pueden emitir en casos específicos, como las ventas de hasta 400 €. El límite aumenta a 3000 € en las siguientes transacciones:
- Ventas al por menor
- Ventas o servicios al domicilio del consumidor
- Servicios personales (se incluyen servicios de peluquería, tratamientos de belleza, revelado de fotografías, tintorería y lavandería)
- Servicios de ocio (se incluyen las salas de baile, discotecas y el alquiler de películas)
- Servicios de hostelería
- Servicios relacionados con vehículos (se aplica en autopistas de peaje y aparcamientos o estacionamientos)
- Servicios en ambulancia
- Cabinas telefónicas y tarjetas SIM de prepago
A diferencia de las facturas completas, las simplificadas no requieren la identificación del cliente ni una numeración correlativa dentro de cada serie. No obstante, es obligatorio describir cada concepto con un nivel de detalle suficiente que permita justificar el importe cobrado al cliente.
En cualquier caso, si el cliente solicita obtener una factura completa en lugar de una factura simplificada, la empresa tiene la obligación de entregarla.
Cómo hacer una factura recapitulativa
La factura recapitulativa incluye varias operaciones con un mismo cliente durante un período máximo de un mes natural. Está regulada por el artículo 13 del reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación, en el que se establecen los siguientes plazos de expedición:
-
Operaciones B2C: último día del mes natural en el que tienen lugar las ventas.
-
Operaciones B2B: como máximo, el día 15 del siguiente mes al que tuvieron lugar las ventas.
Algunas empresas españolas que emplean modelos de facturación periódica utilizan las facturas recapitulativas al prestar servicios como clases online o reparaciones de un servicio técnico. En estos casos, los clientes que contratan estos servicios o hacen compras recurrentes reciben una sola factura recapitulativa, lo que les evita tener que gestionar varias facturas y reduce su carga administrativa.
En la factura recapitulativa, se deben incluir los datos de las facturas o albaranes relativos a las operaciones que quieras agrupar, teniendo en cuenta que se deben haber realizado dentro de un mes natural y con un mismo cliente. Cada operación recapitulada tiene que figurar en una línea, junto con la información necesaria para identificarla y poder calcular la cuota tributaria, que se obtiene sumando las bases imponibles de cada factura o albarán.
Cómo hacer una factura de anticipo
Las facturas de anticipo sirven para acreditar un pago efectuado por el cliente antes de que reciba el producto o servicio. También se conocen como facturas con pago anticipado y son muy habituales en negocios como agencias de viajes o empresas de reformas del hogar.
Emitir facturas de anticipo es obligatorio por las particularidades fiscales de los cobros por adelantado: tal como especifica la ley del IVA, si un cliente paga un producto o servicio sujeto a IVA antes de recibirlo, el impuesto indirecto se devenga (es decir, se genera la obligación tributaria de declarar el IVA) en el mismo instante en que se recibe el cobro por adelantado. Cuando se cobra el importe restante, hay que emitir otra factura que refleje la cuota restante del IVA.
Respecto al contenido, la única diferencia con las facturas completas es la obligatoriedad de introducir la fecha en la que se recibe el pago anticipado, si es distinta a la de expedición de la factura. Recuerda que tienes que emitir una factura para cada cobro y especificar la base imponible y la cuota del IVA asociada al importe abonado por el cliente en cada caso.
Según las normas de la Agencia Tributaria, no se precisa una mención específica para los pagos anticipados. Por lo tanto, no es necesario especificar en la factura que se trata de un pago por adelantado, aunque es recomendable para garantizar la claridad fiscal de tu negocio. Hay que tener en cuenta que puede que se apliquen otros requisitos a nivel autonómico; por ejemplo, las empresas que tributan en el País Vasco y reciben pagos anticipados tienen la obligación de incluir la palabra «anticipo» en la descripción de la factura antes de emitirla por Ticket BAI.
Cómo hacer una factura online con Stripe
El proceso de facturación no se limita a la expedición de facturas, sino que implica otros pasos como entregar las facturas a los clientes y efectuar el cobro a través de una pasarela de pagos. Es habitual que las empresas utilicen un software especializado para emitir sus facturas, pero si se utilizan sistemas desconectados para completar el resto del proceso, es inevitable que surjan dificultades, como errores en la introducción de datos o retrasos en la entrega y el cobro de las facturas.
Al trabajar con una plataforma de pagos completa, como Stripe Payments, cada uno de estos pasos está integrado en una solución completa que automatiza todos los procesos de emisión de facturas, cobro y conciliación de pagos. Como resultado, se aceleran los cobros: el 87 % de las facturas de Stripe se paga durante las primeras 24 horas.
Con Stripe, puedes simplificar la recopilación de datos de los clientes (por ejemplo, al permitirles indicar que la dirección de facturación es la misma que la de envío). Además, podrás aceptar pagos en más de 195 países con los métodos de pago de comercio electrónico preferidos por tus clientes, como tarjetas de crédito y débito, Bizum, monederos digitales e incluso pagos a plazos.
Para facilitar aún más las operaciones de tu empresa, Stripe cuenta con su propio App Marketplace, una biblioteca de aplicaciones que se integran a la perfección con tu plataforma de pagos y se adaptan a las necesidades más específicas de tu negocio.
Una de las aplicaciones disponibles en el Stripe App Marketplace es Billit, una plataforma de facturación electrónica pionera en Europa que se centra en garantizar el cumplimiento de los distintos requisitos de facturación electrónica de toda la Unión Europea. Billit cuenta con funciones de automatización que permiten vincular la cuenta bancaria de tu empresa y simplificar la conciliación de tus facturas.
Por su parte, Invopop es una solución desarrollada en España que cuenta con funciones muy específicas para el cumplimiento con las normativas de este país. Una de las más importantes es la integración completa con el sistema VERI*FACTU que, tras la entrada en vigor del reglamento definitivo —previsiblemente en 2026—, se deberá utilizar para remitir las facturas en tiempo real a la Agencia Tributaria. Además, Invopop se adapta a ciertas normativas regionales, como Ticket BAI en el País Vasco; de hecho, figura como software certificado para Ticket BAI en las Haciendas Forales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa.
Consejos para hacer una factura en España
Más allá de los requisitos, hay algunas prácticas recomendadas que conviene aplicar a la hora de emitir una factura, como las siguientes:
Claridad
Todos los elementos que forman parte de una factura deben ser fáciles de entender. Es habitual que las ambigüedades provoquen retrasos en los pagos de consumidores y otras empresas. De hecho, la falta de claridad en las facturas B2B es uno de los motivos por los que las empresas españolas se retrasan en sus pagos una media de 14,67 días.Amabilidad
La amabilidad suele influir positivamente en los clientes y, en ocasiones, contribuye a agilizar los pagos. En España, los mensajes de agradecimiento se pueden escribir en el correo electrónico de la factura y en el propio documento, ya que es legal introducir este tipo de contenidos en las facturas.Formato profesional
Tanto si tu factura va dirigida a un consumidor como a un negocio, es importante que tenga un formato profesional que otorgue credibilidad a tu empresa. Para ello, asegúrate de que todos los datos estén bien ordenados y que el diseño refleje la identidad visual de tu marca.Condiciones de pago
Detalla las condiciones de pago, como la fecha de vencimiento (que no es una obligación legal en España) y los métodos de pago de la factura, como transferencias bancarias, e-wallets y tarjetas.
Cómo hacer una factura paso a paso
Aunque cada tipo de factura presenta ciertas particularidades, los pasos para hacer una factura son muy similares en la mayoría de casos. Esta lista puede ayudarte a verificar que hayas completado todos los pasos imprescindibles:
- Introduce los datos de identificación del emisor.
- Introduce los datos de identificación del cliente.
- Asigna el número de factura correlativo (y la serie, si corresponde).
- Añade la fecha de emisión de la factura.
- Especifica todos los productos o servicios que se incluyen en la factura, con su precio unitario sin IVA, las unidades y el precio final.
- Suma el precio de cada producto o servicio para calcular la base imponible.
- Indica el tipo de IVA y calcula el importe.
- Suma el importe del IVA a la base imponible e indica el importe total de la factura.
- Emite la factura, entrégasela al cliente y guarda una copia en tu sistema de registro.
Preguntas frecuentes sobre cómo hacer una factura en España
¿Es posible hacer una factura sin ser autónomo?
Generalmente, no se facturar sin ser autónomo. Esto es debido a que, al emitir una factura, actúas como agente recaudador del IVA y, para ello, debes contar con el certificado de la condición de sujeto pasivo del IVA expedido por la Agencia Tributaria, ya sea como autónomo o como empresa. Sin embargo, hay algunas excepciones muy concretas en las que se puede vender sin ser autónomo, como hacer un trabajo puntual por tu cuenta.
Si tu caso se recoge bajo una de esas excepciones, podrás hacer una factura sin ser autónomo, pero deberás cumplir varias obligaciones, entre las que se encuentran darte de alta en el censo de retenedores a través del modelo 036, introducir tu NIF en las facturas e incluir el IVA.
¿Se puede hacer una factura a nombre de dos personas?
Sí, tal como contempla el artículo 14 del Real Decreto 1619/2012, se puede emitir una factura que incluya a varios destinatarios. El aspecto clave es que la factura refleje la proporción de la base imponible y de la cuota del IVA que corresponde a cada una de las personas implicadas en la operación.
¿Se puede hacer una factura sin IVA?
Sí, se puede emitir una factura sin IVA siempre que las ventas documentadas estén exentas, como los servicios sanitarios y los eventos culturales, o no estén sujetas al impuesto, por ejemplo, una operación intracomunitaria. En cualquier caso, si haces una factura sin IVA, tienes que incluir una mención que especifique el motivo por el que no repercutes este impuesto indirecto.
¿Qué pasa si te equivocas al hacer una factura?
Si cometes un error al hacer una factura, deberás emitir una factura rectificativa nada más detectar el error, por ejemplo, una cuota de IVA mal repercutida. Si no cumples esta obligación, la ley prevé sanciones, como multas pecuniarias que oscilan entre un 50 % y un 100 % sobre la cantidad del IVA no declarado correctamente.
¿Es legal hacer facturas a mano?
Sí, las facturas manuscritas son legales en España si contienen toda la información necesaria de forma clara y legible, y reúnen los requisitos que se aplican a todas las facturas, como seguir una numeración correlativa. De hecho, muchas pequeñas empresas en España siguen haciendo sus facturas a mano, sobre todo en tiendas y negocios de hostelería muy tradicionales.
Es importante matizar que las facturas emitidas a mano solo son legales mientras la empresa no utilice ningún sistema informático de facturación: cuando una empresa haya empezado a emitir facturas electrónicas, ya no podrá volver a crearlas manualmente. A pesar de las obligaciones de facturar electrónicamente que se introducirán, previsiblemente, en 2027, se podrán seguir emitiendo las facturas a mano, tal como recoge la consulta vinculante V0058-25.
El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.